Proyecto Inspira STEAM

18 abril 2017

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Hoy traemos al Blog un proyecto desarrollado por la Universidad de Deusto, Innobasque y Elhuyar Fundazioa, con el objetivo de fomentar las vocaciones tecnológicas entre las niñas.

Ana Cremades

A pesar de que el 54,3% del total de estudiantes del sistema universitario español son mujeres, su presencia en las titulaciones técnicas como Ingeniería y Arquitectura decae al 26,4%. Esta falta de interés en la ciencia y la tecnología por parte de las niñas tiene su origen en las edades más tempranas y se nos muestra como resultado del reciente estudio de  Bian y colaboradores publicado en Science 355, 389 (2017). En este estudio las niñas de 6-7 años, coincidiendo con la primera escolarización de los menores en Estados Unidos, ya han interiorizado estereotipos como puede ser el atribuir el talento, la brillantez o la inteligencia necesarias para abordar materias abstractas y complejas a los hombres y no a las mujeres y además les influye de forma directa en el desarrollo de sus intereses.

En este estereotipo se sigue profundizando incluso en niñas pre- y adolescentes en las que la “amenaza del estereotipo” , es decir, “el menor rendimiento al realizar tests en situaciones en los que los individuos se sienten amenazados por la posibilidad de que su rendimiento confirme (a otros o a ellos mismos) un estereotipo negativo sobre sus habilidades de grupo” según Hughes y Regner, es mayor en las niñas más preparadas y con mejores resultados académicos. Según el estudio francés publicado en Journal of Experimental Social Psychology 45 (2009) 1024–1027, cuando a varios grupos de niñas se les pide que repliquen un dibujo geométrico complicado llamando a ese test, test de geometría o bien test de dibujo, los resultados son mucho peores cuando identifican el test con la geometría y sienten que no son capaces que cuando lo identifican con una tarea de dibujo, mientras que para los grupos equivalentes de niños los resultados son más comparables en ambos casos. El resultado final es que cuando llega el momento de elegir estudios las niñas no quieren ser ingenieras ni científicas (excluyendo si acaso las ciencias de la vida), como ya hemos explicado en este BLOG y las causas son múltiples pero solo pueden abordarse desde la propia educación.

Por ello, este curso comenzó el proyecto con acciones de mentorización de estudiantes de primaria por un grupo de 17 mujeres profesionales de distintas áreas: de investigación, gestión, empresarial, y académico.  La mentorización la realizan de forma totalmente voluntaria durante 7 sesiones de trabajo en 11 centros educativos y en grupos en los que han participado un total de 200 niñas.

En estas sesiones se abordan distintos aspectos desde los estereotipos en los que estamos inmersas, el trabajo de mujeres en esta área, el papel de las mujeres a lo largo de la historia de la ciencia. En estos encuentros las niñas hablan de tú a tú con la mentora en un clima de confianza que ayuda a disipar sus dudas, las objeciones sobre las profesiones científicas, clarifican sus motivaciones y afianzan su autoestima. Las reacciones han sido muy positivas y tanto para las niñas como para las mentoras una gran experiencia que las anima a repetir.

En las jornadas celebradas recientemente por el Instituto de la mujer, que ya difundimos en nuestro Blog, María Luz Guenaga, doctora en Ingeniería Informática y profesora y responsable del grupo de Investigación Learning de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Deusto, presentó este proyecto y sus primeras conclusiones. Para el próximo curso han recibido la solicitud de más de 60 profesionales que quieren aportar su experiencia como mentoras, debido fundamentalmente al boca a boca de las experiencias satisfactorias de las primeras 17 mentoras.

Las niñas que han participado este año son de la opinión de que han hecho un gran descubrimiento y que son capaces de aportar en el futuro desde una profesión científica y tecnológica con tanta capacidad como sus compañeros varones. También es llamativa la opinión de las niñas que en su mayoría han encontrado que estas sesiones solas sin sus compañeros varones eran necesarias, aunque añaden que los chicos también deberían tener sus sesiones aparte sin mezclarse pero sin quedar excluidos del fomento de las vocaciones científicas y tecnológicas y de la correcta visión desde la igualdad de género de estas materias.

Aquí os dejo un vídeo:

Y también una entrevista sobre la investigación educativa del grupo Laerning presentada por María Luz Guenaga:

 

¡Seguiremos atentas a sus iniciativas!

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